¿Comemos nuestra basura?

Las botellas de plástico, colillas, bolsas y sorbetes que se alojan en el océano afectan a más de 700 especies marinas cada año. Se calcula que los plásticos suponen entre el 60-80% de la basura marina.



Se desconoce la cantidad exacta de plásticos en los mares, pero según datos de Greenpeace España, cada segundo más de 200 kilos de basura van a parar a los océanos.


Los animales como las tortugas marinas, las focas, los delfines, las ballenas, peces y crustáceos confunden las piezas de plástico más grandes con comida y se las tragan, causando daños internos que pueden llevarlos hasta la muerte.

Por otro lado, la luz del sol es la encargada de degradar el plástico, dando como resultado que se fragmente en pedazos más pequeños entre los que se encuentran los microplásticos.